martes, 17 de julio de 2012

El sueño del samurai



- ¿Estás segura de lo que estás haciendo?
El sol poco a poco se iba asomando, y lo único que podía observar con claridad era su rostro decidido. Sabía que no había escapatoria. La mañana era helada, pero no quería que el futuro fuera así de helado. Simplemente no lo podía soportar... no otra vez. (Primero me mato con jato antes de seguir con esto.)
- Mucha veces soñé con esto, no quería que llegara el día en que tuviera que hacerlo.- Se acercó lentamente a mí, a tal punto que podía notar como su respiración se calmaba. Tomó mi cara entre sus manos, y sonrió. - Sé que es... raro, pero debo hacerlo.

Lentamente se apartó de mí y se terminaba de vestir. Sus yelmos eran de color negro y rojo, y con dorado se podía divisar claramente el blasón en forma de garza. No sabía como actuar, no sabía como reaccionar. Podía simplemente quitarle la vida ahora mismo, entregar las tierras a Araii y la guerra habría terminado. O podía unirme a ella, luchar a su lado aunque supiera que iba inevitablemente a una matanza de mi pueblo y una guerra civil que se extendería por años. La solución era clara. Solo fui capaz de percatarme como el sol entraba con más intensidad por la ventana, mientras buscaba a Jato debajo de la cama. Sin darme cuenta, se hincó a mi lado para buscar el sable mientras tarareaba tranquilamente. 
- Aquí está - Extendió el brazo hasta mi sable y me lo pasó en un movimiento sutil y delicado. Nadie creería que es conocida como "La Señora de la Guerra". - Aún considero esencial tu ayuda, pero no te forzaré a tomar una decisión.

Sabía a lo que se refería. "O muerto con ella, o muero en deshonra". ¿Era justamente eso lo que me preocupaba? Solo pude sonreír. Me levanté poco a poco, en un intento inútil de disfrutar aquel momento. Me enfundé a jato a la cintura y lentamente me ponía el traje de guerra: negro con dorado, y el blasón del Fénix en rojo. Cuando terminé, la miré.

Se acercó a mí. Sentí su corazón latir más rápido que nunca. La hora había llegado.
- ¿Ya decidiste qué hacer?
- Si muero, no dejes que se lleven mi cuerpo. No mueras hoy, no quiero morir de pena.

Y sin pensarlo, yo estaba llorando. Pero a la vez estaba feliz. Y solo fui capaz de abrazarla... como una despedida. De algo estaba seguro esa mañana: No dejaría que mi pueblo sufriera y protegería con mi vida a Shigeko. Y solo fui capaz de abrazarla aún más fuerte, reprimiendo las palabras que antaño me hubiera gustado gritar. 

viernes, 8 de junio de 2012

qeñfugsuildfblkds

No, no weón, no te culpo a ti de lo que pasó. Pero estoy seguro que se hubiera evitado... o me hubieras ayudado en algo.

¿Feliz día papá?
A la cresta. No lo siento. 

jueves, 7 de junio de 2012

En el pleno éxtasis de mi vida, donde volar ya es algo del pasado -por culpa de los malditos recursos de apelación y las características de las sentencias que forman cosa juzgada- siento que debo sentir algo que hace mucho tiempo sentí pero que olvidé -o ya no puedo- sentir y que siento que el sentirlo me haría sentir cosas nuevamente nostalgias pasadas y re re re re re vividas de un color tan asquerosamente amarillo que haría vomitar hasta el mismo Pinochet.

Pero, cuando me miro al espejo y de pasada veo la bolita de no ternura en que me he convertido, puedo ver a un tipo nuevo, no asquerosamente amarillo pero si asquerosamente azul, cosa que es, entre nosotros, más pasable que lo otro. Lo único que sé es que la sombra se mantiene constante en nuestra vida, pese a todo lo que pueda suceder o por donde podamos posarla, pero que aquellos seres shuper amigables, en realidad no eran tan amigables, y te escondieron y hablaaaaaaaaaaaaaaaaaron de ti por su condena-cahuines hasta que se cansaron.

Sigo frente al espejo con una sola convicción:

Quiero volar. Ahora. 
A la chucha derecho procesal.


(Y de pesada tengo frío, ven a mi lado D: )

martes, 29 de mayo de 2012

¿Lo compras?


Recibo de compraventa
Señorita                 : Tú
Fecha                    : 29 de Mayo de 2012
N° de transacción    : 76782472346

Con fecha 26 de mayo de 2012 se ha procedido a una transacción exitosa para el siguiente producto:
  1.   Un corazón (código 1781244498)                          

Con respecto al señalado producto, existen ciertas condiciones de retiro, uso y mantención. Al respecto, señalamos:
a.  El retiro del producto se debe hacer en el domicilio del comprador, es decir, la ciudad de Santiago. En caso de no poder retirar lo antes posible, igualmente se reservará el producto a usted, y solo a usted.
b.  Podrá hacer uso del producto antes del pago completo del valor, pero se tiene que realizar aunque sea el primer pago.
c. Este producto viene con las energías y ganas de querer mandar todo a la cresta, exceptuando al comprador. Igualmente este producto viene con todas las intenciones de querer hacer de esto algo especial, algo único, algo del cual se puedan vivir aquellos momentos que muchas veces se imaginaron pero que nunca se han llegado a concretizar. Solo depende de la voluntad del comprador.
d.  En caso de que el producto no se encuentre cerca de usted, no se preocupe, siempre podrá contar con los efectos de él. Solo cierra los ojos y siéntelo a tu lado (porque desde este momento, siempre se estará a tu lado aunque no sea de forma física).
e.  Este producto NO incluye: celos, peleas por cosas imbéciles y llantos. Esto se debe comprar por separado (pero recomendamos no hacerlo, ya que son incompatibles con el producto; siempre vea compatibilidad).
f.  Cuando te decidas a volar, el producto estará junto a ti. Si decides caer, caerá contigo. Si decides irte muy muy muy muy lejos, el producto irá muy muy muy muy lejos a buscarte.
g.  Las posibles peleas pequeñas (o pequeños ataques de maña) no dejarán sin efecto la protección, el cariño y el deseo que surgen.
h.  Por cada sonrisa suya, se le dará un día completo de felicidad. (No pierde nada con intentar esto).
i.  NO debe dañar el producto bajo ninguna circunstancia que pueda provocar que se rompa el producto.
j.  Una vez comprado el producto, podrá hacer valer siempre su derecho de rembolso, asumiendo las consecuencias que este acto trae consigo.

*Boleta emitida y autorizada por el SII. Cualquier consulta, sugerencia y/o reclamo, contactarse a nuestro centro de operaciones.


jueves, 26 de abril de 2012

Derecho a Pataleo (Se acaba en 3... 2... 1...)

Es todo. Es el  fin del camino.  

Ya no hay retorno hacia un estado anterior, y sabes que fue decisión de ambos. No busco culpables, sería tonto buscarlos a estas alturas de la vida (y especialmente de la no-relación).

Te llevas tus cosas, pero no te llevas los lindos momentos y todo el amor que sentí (¿O siento?) por ti.

No me queda otra cosa que rescatar lo mejor de ti, entender y crecer por medio de los errores cometidos, y seguir luchando por los sueños que aún permanecen de pie


Cuídate. Fue un gusto ser un pasajero más allá entre tus sueños.

Hasta siempre,
Guerrero de La Luz.

P.D: Y no, no es que quiera volver contigo, sino que solo quiero ejercer mi derecho a pataleo por unos momentos. No hay que confundir las cosas ya que él que confunde no entiende, y el que no entiende, NO APRENDE.

lunes, 23 de abril de 2012

Viaje

"Que buen check-in! Con esto, has sumado 9 puntos".
Mi teléfono no paraba de sonar, y mis manos no paraban de tiritar. No sabía que podría haber llegado tan lejos sin ayuda. El lugar es como siempre me lo imaginé: mucho verde, con un aire limpio (muy envidiable) y con pocas almas caminando y nulas BB al rededor.

Frente a mí, está mi destino. Sé que es ese mi destino aunque nunca lo haya visto. Sé que ese almacén es el destino, porque me lo comentaste en algunas ocasiones. Sabía que con entrar a la tienda, y preguntar por ti, podría saber a qué hora podría verte y, quizás hablarte. Me puse a mover lo que conozco como piernas en dirección a ese adorable y rural lugar... y las imágenes pasaban fugazmente por la cabeza. Mientras caminaba me acordé de aquella noche en la que te sentías mal y me quedé contigo para ver si te sentías mejor (y tembló!); de aquellas conversaciones tan largas que teníamos por Skype, esas que muchas veces no terminaban sino hasta que una de las baterías se agotaba mientras escuchábamos la respiración del otro; de aquel viaje en el metro, con tu cara de mañosa y mi boca acercándose lentamente a tus labios, mientras tus ojos de apoco se cerraban.

Con aquellos destellos azules en mi cabeza, era imposible ponerme nervioso. Sabía de memoria lo que tenía que decir y ya había estudiando perfectamente los pasos que debía seguir (mientras viajas en tres y después en micro tienes mucho tiempo libre). No quería pedirte perdón, no me perdonaría llegar y solo pedirte perdón. No, no quería eso, y es algo que tenía más que claro. Lo que quería es poder verte una vez más, y demostrarte aquello, no decírtelo. La cagué, lo sé...

Y llegué a la puerta del destino. ¿Y si no quisieras verme? ¿Y si no estabas listas? Sonó el reloj, me voy a levantar. Levantarse para qué? para volar? No estás. Haré un café que me despierte más. ¿Quieres un poco? El día está helado como ayer. Y como ayer, y ante ayer y los días anteriores. Parece que no para de llover. Pero que lindo se ve todo mientras llueve! Los colores todo-tierra vuelven todo a un ritmo musical apenas identificable...

No pasaron 5 minutos y ya estaba en el bus que me devolvía al centro cívico más cercano (creo que le llaman la cuna histórica). No podía apresurar las cosas. Los morados no cambian a azules si no pasan por verde. No quería apresurarte.

"Ok. Ya te tenemos en @Estación Ferrocaril Rancagua por segunda vez en el día. Has sumado 1 punto por este chech-in"

Y pun pun pun, Santiago se acercaba como la enfermedad que no se puede resistir.


El misterio :O

sábado, 31 de marzo de 2012

Querido Manuel: renací. Gracias.









¿Alguien vio pasar un cangrejo azul? Muchos dicen que lo mismo daría  que pasara un cangrejo de ese color por nuestras narices. Mucho tiempo yo también creí eso, yo también pensé que era lo mejor “para todos”.  Pero con el tiempo, y con el corazón algo (puta que soy cobarde) lesionado, me fui dando cuenta de la intensidad de las bellas mentiras. Dentro de los peces, no están los cangrejos azules, mi querido Manuel, sino que están dentro de cada uno de nosotros. La gracia consiste, entonces, en romper con la idea de que él pez es quien encierra el cangrejo ¿Te imaginas si aquel Hidalgo de  algún lugar de La Mancha (cuyo nombre no me quiero acordar, porque tampoco su Dios se acordó de aquel pedazo de tierra) te diría en esta oportunidad? Creo firmemente que serían un par de chuchadas, pero de las buenas.
Mi querido Manuelín, debo aclararte algunas cosas. Cuando me vi con mi botellita de Felix Felicis, y me enamoré, siempre comprendí que el corazón era rojo por siempre. ¡Siempre! No lo guardé, lo entregue al sol para que me diera otro’ colore’, me la jugué. Pero me despertó la ausencia de todo movimiento, de todo sonido de tambor. Los colores no son amore’, pero si dolores de aquellos: y bien bien bien bien bien bien negro son. Pero la pasión, oh querido cómplice, es roja.

Y en aquella noche, me di cuenta que lo’ colore’ no son para todos.
Pero renací.
Pero sigo vivo.
Pero quiero-seguir-luchando.
Y sigo dispuesto a entregar lo colore que poseo. Porque sigo creyendo en el sol, pero no en aquella muza.

“Lo único que sé hacer bien, es perderme. Y lo único que debo hacer, es quererte”. Y puff! Me encendí, queriendo ser un Alsino con un final feliz.

lunes, 20 de septiembre de 2010

:)

Da lo mismo lo que digan piensen y hagan. 
Tú sabes lo que debes saber; tú sabes que no has hecho nada malo. ¿Qué importa lo que diga el resto cuando estamos consciente de las cosas son de tal modo y no de otro?

Da lo mismo lo que digan piensen y hagan. 
No te olvides de sonreír, que eso sería morir en vida. Mira a la vida, entiéndela y disfruta lo que sea necesario, pero atrévete a luchar siempre que sea razonable por lo que consideras malo. No estamos haciendo nada malo, deja que hable(n), deja que grite(n), es la forma que tiene la vida de mantener el equilibrio natural del Karma.

Da lo mismo lo que digan piensen y hagan. 
Da igual ellos. Te quiero. Y punto.

Tu cumpleaños

Mira hacia el pasado, unos 10 años atrás, ¿qué_ves? Yo no veo algo, absolutamente nada. Ahora mira 5 años atrás ¿qué_ves?tampoco veo algo. Mira una semana atrás ¿qué_ves? Tampoco veo algo... pero ahora, mirando solo unas horas atrás, veo que la vida a hecho de ti una de las personas que necesita este mundo. Necesitan nuestros hijos darse cuenta que todo lo que sucede, todo los que nos pasa, toda esta mierda que nos rodea tiene una solución. Indirectamente, y en poco tiempo, has demostrado que las ganas de sonreír pueden mucho más que las ganas de llorar.

No preguntes el cómo o el por qué, porque no yo lo sé.


Entrada dedicada a Daniel López, por sus 19.

fin





Se te acabó el tiempo

la oportunidad
mi espera
mi paciencia 
y el poco cariño que me quedaba por ti

jueves, 15 de julio de 2010

La vida

¿De qué sirve vivir si no lo disfrutas?
Sonreír no cuesta mucho, pero es muy valioso
especialmente cuando se logra hacer aquello en los momentos más difíciles.
Ni todos los males juntos son más que un bien.
Todo tiene solución, cariño, todo,
y si no lo tiene, lo buscamos.

¿De qué sirve vivir si no lo disfrutas?
No estarás sola.
No mientras esté vivo.
Los malos momentos cuestan mucho, nadie te pida que seas fuerte ni un humano extraordinario capaz de eliminar toda emoción.
Llora todo lo que debas llorar, pero nunca olvides levantar la cabeza
y sentir que junto al viento estaré contigo.

No importa el tiempo
No importa la distancia
No importa el error
No importa el tropiezo.
No importa las circunstancias:
siempre haré lo posible por estar contigo.

Y  p o n g o  c o m o  t e s t i g o  a l  v i e n t o  q u e  a s í  s e r á .







No es mi intención alejarme de ti. No quiero hacerlo, no quiero perderte. Gracias por llegar a mi vida (:

miércoles, 19 de mayo de 2010

#1

Da lo mismo lo que pase en este momento, y de verdad, da lo mismo lo que puedan pensar los santísimos, opresores, libertarios y demagogos: no he violado la finalidad última del hombre y la externalidad (como diría mi profesor de economía) ya la internalicé: Lo único que me preocupa hoy es poder seguir adelante

p e r o  n o  s o l o.

Gracias por estás aquí

jueves, 18 de febrero de 2010

Volemos juntos...



¿Volemos tan lejos como sea posible?
Esta llegando la hora de volar, pero no quiero hacerlo solo.
¿Volemos tan lejos como sea posible?
Siempre podremos encontrar nuestro destino escuchando al sol.
¿Volemos tan lejos como sea posible?
Volemos a esas tierras lejanas donde la locura es lo coherente.
¿Volemos tan lejos como sea posible?
Volemos ahora, que el tiempo se nos acaba.
¿Volemos tan lejos como sea posible?
Y dejemos de ser un Remenor y seamos algo un poco más esperanzador
=)

martes, 16 de febrero de 2010

Zapato amarillo tirado en la calle

La oscuridad se desvanecía con el salir del sol. La brisa helada se transformaba lentamente en una brisa más cálida, más acogedora. El silencio comenzó a ser relevado por el inconfundible sonido de ciudad. Estaba amaneciendo y yo aún permanecía sentando en aquella banca frente a la plaza donde los sueños terminan y se convierten en realidad al cabo de cierto tiempo. Quería cruzar la calle, pero no sabía exactamente lo que quería. Pero algo era cierto, cruzaría la calle para ir a esa plaza y que algún sueño se convirtiera en realidad. Me puse de pie algo dudoso y con un poco de frío. Podía mover mis pies perfectamente, pero no podía dirigir su andar. Cuando me dí cuenta, ya había cruzado la calle. Comencé a caminar hacía el interior de la plaza, cuando noté que había un zapato color amarillo que miraba lastimeramente la cordillera de los Andes.
- ¿Qué te pasó zapato?
- ¿No te das cuenta de lo que pasa? Ya nada pasa en esta vida, es i-n-s-ó-l-i-t-o.
- ¿A qué te refieres con "nada pasa en esta vida"?
- Solo fíjate en la cordillera. Podrás ver que los ríos nacen de las mayores alturas y comienzan a decender, dando vida en su camino. En mis tiempos de fabrica, la gente se reunía alrededor de este parque para poder apreciar la hermosa vista. Con el tiempo, la gente comenzó a preocuparse de otras cosas y simplemente se olvidó de lo hermoso que tienen a sus ojos.
- Puede ser, pero no todos somos así.
- Ahí te equivocas, mi joven entrometido. Todos tienen algo de lo que ellos llaman "normalidad" corriendo por sus venas. Solo mirate: por muy distintos que te sientas al resto, hay actitudes tuyas que te hacen igual al gentío. Te he observado toda la noche y sé lo que pretendes. ¿Por qué, en vez de ir a pedir que ese sueño se haga realidad por-arte-de-la-buena-magia, lo haces tú realidad?
- Pero no sé lo que quiero
- ¿Y quién puede asegurar de lo que realmente quiere? Esa es la magia de la vida: descubrir lo que quieres y luchar por eso, cueste lo que cueste. No estás solo, mi joven amigo. Tienes tus alas, tienes amigos (muy buenos amigos ¡disfruta de ellos!), los colores y el sol, las nubes, el aire y el tiempo. ¿Vas a esperar que el tiempo y todo lo que tienes pase por esperar que algo ocurra por-si-solo o por ayuda de aquella-magia? Ven acá solo cuando necesites luz. Pero mientras la tengas, lucha. Al hacer eso, estarás cada vez más lejos del gentío normal y serás cada vez más feliz con tu vida y con lo que haces. Soy un simple zapato... y eso me da una ventaja enorme: no soy humano. Jajajajaja. Has que tu vida no sea inútil. No seas un humano más. Conviértete en lo que quieras convertirte.

El sol salió completamente y al mirar nuevamente el parque, me di cuenta que aquel lugar se encontraba bastante lejos de donde quería realmente estar. Me di cuenta que el caer es parte de la vida. Me di cuenta de muchas cosas en ese momento. Me di cuenta que esto no tiene una explicación racional, pero te quiero y mucho. Me di cuenta que tengo un trozo de tu corazón y tú tienes parte del mio. Me di cuenta que una de las cosas por la que quiero luchar, es por ti.

Uno puede encontrar la felicidad aún en los tiempos más oscuros... solo si se recuerda encender la luz
Albus Dumbledore

domingo, 14 de febrero de 2010

Da lo mismo


Tan inútil este acto. Siempre lo he dicho, pero nunca lo que he practicado.
Por mi ventana se siente ese olor típico del sol en las mañanas. Los colores entran, uno tras otro a iluminar lo que a veces llamo Hogar. ¿De qué sirve si no me siento conforme aquí? Es horrible sentirse así. Y peor aún que, sabiendo esto, no puedo hacer algo para remediarlo. Las notas musicales vuelan sobre mi cabeza formando canción-recuerdo. 

Es aburrido estar en estas cuatros paredes solo. Quiero salir de aquí, volar, correr a un lugar donde me sienta mejor. Pero es imposible. Sé que donde llegue, me sentiré igual. No puedo evitar esto y todo es culpa de la nada. Recuerdo y recuerdo y añoro esos días donde me sentía bien, donde me sentía conforme con lo que pasaba. Me sentía extrañamente feliz. Hoy no queda nada (ni nadie) de eso. 

Hoy no quiero volar.
Hoy no quiero correr.
Hoy no quiero conocer nuevos mundos.
Hoy solo quiero soñar, pero sin ti. Me haces daño, y aún así, estoy así por ti. 
Hoy solo quiero odiar el recuerdo. No es tu culpa, sino la mía de creer cosas que no son

¿Feliz día del amor?
Primero conoce el amor antes de celebrarlo. Y cuando lo conozcas... espero que no sea demasiado tarde para mí.

Espero sentado en lo más oscuro de mi habitación el día en que pueda tener las energías y las ganas de poder volver a volar como lo hacía ayer, ese extraño y tan distante ayer que hoy me hace daño no solo con tu presencia, sino con todo lo que me rodea. Malditas canción que calzan justo con este sentimiento. Ya no me quedan más verdades a las cuales puedan engañar. Ya no queda nada.

Quiero volver a subirme a ese tren, aquel que era capaz de llevarme donde quería.

Dame un nuevo mundo
(que no quede muy muy lejos)
donde la tristeza,
no exista ni en los cuentos.


Siempre han pasado personas a mi lado, y de ellas, pocas quedan. Lo único que se mantiene firme junto a mí, es mi sombra 

*Esto es viejo y da lo mismo. Esto es cíclico y da lo mismo. Esto es un grito y (creo) me-da-exactamente-lo-mismo.

viernes, 12 de febrero de 2010

El topo y yo



Una vez me pasó algo curioso.
Atardecía en la ciudad y sin compañía, emprendía mi vuelo. Pasé por hermosas casas y observé a mucha gente que disfrutaba de sus vacaciones en familia. Seguí volando (Si no han volado ¡Oh Dios! no saben de lo que se pierden) y llegué a un lugar donde no se veía alma alguna, pero donde el aire acariciaba cuidadosamente mi cara y la Luna reflejaba mi camino. Descendí lentamente para ver mejor aquel extraño lugar y, para mi sorpresa, llega un gran topo con gafas a recibirme.
-¿Qué tal estuvo tu vuelo?
-Disculpe, pero... ¿Quién es usted?
-Disculpa que no me haya presentado. No tengo nombre y tampoco existo.
-¿Cómo que no existe? Lo estoy viendo justo enfrente de mí. No se haga el gracioso conmigo, hoy no ha sido un buen día.
-El hecho de que no exista, no quiere decir que no me puedas ver. No existo para ti, porque no me conoces, pero si existo para otra gente, que si me conoce.
-¿Es eso posible?
-¡Pues claro, mi volador amigo! ¿Me vas a decir acaso que el amor y la alegría de vivir no existe "del todo"? Claro que existe, como yo existo. Solo existo para aquellas personas que son capaces de mirar más allá de sus narices y se dan cuenta que estoy aquí. Desde el momento en que me hablan, me conocen. Y si me conocen, existo en ellas. Lo mismo pasa con el amor y la alegría de vivir. Solo debes abrir tus ojos y darte cuenta de lo que rodea. Siente todo lo que quieras sentir y valora los momentos de la vida. Es la única forma de conocer el amor. Por muchos libros que leas (o por mucho que escribas), no puedes hablar de amor si no lo conoces. ¡Vuela! ¡Juegatela! Arriesga todo por lo que crees justo y por lo que de verdad amas. En el amor, nunca hay perdidas. ¡Y eso que yo soy el ciego aquí! Jajajajaja.
Desconcertado, me despedí rápidamente del topo y volví a mi hogar. Sus palabras no las comprendí y, admito, nunca me esforcé por hacerlo. Pero ahora las comprendo... y las comparto con ustedes.


jueves, 11 de febrero de 2010

Ahora...




Io non ho paura


Jueves

Es Jueves, un nuevo día. Un día más vuelve a empezar y el sol entra por mi ventana. Al abrir mis ojos, me hallo solo en mi habitación. Escucho ruidos fuera de mi pieza pero sé que sigo solo. Me levanto y escucho unos cuantos saludos, pero sigo sintiéndome solo. El hogar no es capaz de calmar esta sensación de soledad.

Es Jueves, un nuevo día. Desde hace ya varios días que siento que los días están vacíos, sin esa luz que caracterizó el ayer. Miro por la ventana y veo a esa gente feliz caminando hacia la costa a disfrutar la eternidad del mar. Hace tiempo que eso ya no me hace feliz.

Es Jueves, un nuevo día. Y me da lo mismo. Miércoles, Jueves, Domingo o Lunes no tienen diferencia en este momento. Todos ellos nacen y se mueren lentamente y no soy más que un espectador de aquello.

Es Jueves, un nuevo día. Lo único que puedo hacer es perder mi tiempo detrás de una pantalla, fingiendo estar bien. El día se torna cada día más vacío, sin nada interesante que hacer. La motivación no está y no sé en que parte de mi cuarto se habrá escondido.

Es Jueves, un nuevo día. Y te recuerdo. Y mi día comienza a tener un nuevo aire. Ya no está vacío. Comprendo el fin del hoy: esperarte. Tu imagen me alegra el día y provoca que pueda pensar en el mañana, en ese beso que aún no concretamos, en ese saludo que tú y yo algún día nos daremos. Es Jueves, un nuevo día. Es cierto, estás lejos de mí. Pero pese a eso, te siento mucho más cerca que la gente que me rodea en ese momento. Gracias por todo lo que me has dado en tan poco tiempo.

Es Jueves, un nuevo día. Pero para mí comenzó cuando recordé tus ojos...

El sueño del Caracol

miércoles, 10 de febrero de 2010

La despedida in-existente


Llego la hora
Si lo sé... pero no quiero.
Tú y yo sabemos que es inevitable
Las cosas no deberían ser así. No le hemos hecho daño a alguien para merecer esto.
Pero amor, sabíamos que este ciclo llegaría a su fin. Desde que pusiste un pie aquí, sabías que debías irte.
Es verdad, pero nunca pensé que sucediera esto. Simplemente no quiero alejarme de ti.
Aún no puedo comprender ésto. ¿Cómo es posible ésto es tan solo unos días?
No me hables de cosas lógicas. No creo en ellas. No sé cómo explicar esto... solo sé que no quiero alejarme de ti. Siento que debo estar a tu lado. Siento que tú debes estar a mi lado. Eso fue lo que me susurro la Luna.
Hay veces en que te creo y hay veces en que no te creo.
Lo sé. Quizás es el miedo que tienes a que sea igual al resto.
Nunca he dicho eso... no deduzcas cosas que nunca he dicho.
¿Cómo no suponer cosas? Te amo, pero no puedo amarte. No puedo ni decirlo, se me hes imposible. Estás lejos, pero pronto estarás menos lejos de mí. A la larga da lo mismo, total, solo eres una imagen mental de ella. Esta conversación nunca a ocurrido... pero espero algún día poder decirte esto. Quiero que sepas que no estás sola, que siempre me tendrás; quiero sentir tus labios en los mios... tantas cosas que no aproveché cuando te tuve. Por ahora, solo me conformo con el silencio y el saber de que algún momento volveré a verte. No te conozco del todo... y ya te hecho de menos.